jueves, 3 de abril de 2014

Comparando libros antiguos y nuevos

Este post consiste en comparar libros antiguos y libros nuevos. Creo que casi todas las personas se han parado a pensar alguna vez lo mucho que han cambiado los libros desde que nuestros abuelos y padres estudiaban hasta nosotros; pero, en realidad, simplemente es un pensamiento. Por eso intentaré agrupar todas esas reflexiones en este post. Para ello, tomaré como referencia  algunas de las fotografías rescatadas de nuestro “museo pedagógico” y los libros digitalizados de algunas editoriales actuales.



Creo que nada más ver está imagen lo primero que hemos pensado es: “¡cómo pretendían que estudiaran con estos testamentos!”. Todo el contenido de este libro está distribuido como si fuera un bloque. Letras y letras y letras que formas un solo bloque, perfectamente alineado. Además, podría arriesgarme y decir que el papel parece ligeramente diferente al que nosotros estamos acostumbrados. Tengo que mencionar, que las hojas de las imágenes pertenecen a un libro de historia y que, seguramente, por eso no tenga ninguna imagen ilustrativa acompañando a toda la información. Por otro lado, otra de las muchas cosas que más llama la atención, es la ausencia de color. Por último, si nos fijamos en el contenido nos damos cuenta de que la subjetividad es algo muy presente, sobretodo, tratándose de un libro de historia; cosa que ahora no se permitiría.




Para no fijarnos sólo en un libro de historia que, seguramente, se observe un mayor contraste con los actuales, he utilizado uno de Ciencias de la Naturaleza. A diferencia del anterior, sí podemos observar imágenes que acompañan al contenido. El resto sigue en la misma línea.


Esta ilustración pertenece a una de las páginas del libro de Conocimiento del Medio de la editorial SM. A simple vista observamos una gran diferencia respecto a las dos imágenes anteriores. A pesar de ser también un libro de historia, vemos una gran cantidad de fotos que acompañan a la información. No hay ni una solo hoja que no contenga una imagen, y esto en realidad lo que nos provoca es una sensación de alegría. También, he de decir, que la presencia de color hace que este impacto sea aún mayor y que haga el estudio una actividad más atractiva.
Sintetizando, la presencia de color hace que los libros sean más llamativos. Sin embargo, creo que antiguamente las imágenes que se utilizaban tenían un objetivo muy claro: ampliar y acompañar la teoría, al contrario que ahora. Actualmente, vemos imágenes en los libros que podrían ser prescindibles, que simplemente hacen que los niños mantengan la atención en eso y evitar las distracciones. Así pues, los cambios son evidentes, pero sin lugar a dudas, se trata de una evolución positiva.
Esta misma actividad se podría realizar en un aula, de esta manera los niños tomarían conciencia de la cantidad de ventajas que tienen y  de las que muchas veces no somos conscientes. Además, tendrá que  Al comparar unos libros antiguos con unos nuevos se darán cuenta de lo rápido que evoluciona la tecnología y que, al final, la consecuencia es hacernos la vida un poquito más fácil y divertida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario